Héroe de aventuras, adalid del planeta,
tú solo cruzaste ayer: tundra, taiga, estepas,
glaciares y las cimas kársticas;
ya no te queda aliento por el enorme esfuerzo,
y continuaste atravesando mares, cañones,
ríos como anacondas dormidas en los llanos.
¿Cómo hallaste en Asía, en la pequeña
península
del mar Amarillo, la pócima,
el coraje, el arrojo, el fuego
para conjurar el frio e ignorar el hambre?
***
Es hora de regresar a tu origen, tu estirpe.
no reniegues tu casta.
Ven, aunque debas partir el haz de luz que viaja,
bajar a los abismos, navegar la mar gruesa,
ven antes que el bisturí me cure o me de muerte
que las tormentas dañen la devaluada hacienda,
antes que finalice el poema
antes que deje de creer ciegamente en ti.

¡Qué grandiosidad se da al caballo; no solo es un animal bello, es grandioso. la segunda parte del poema cambia el tono es más íntimo y personal ¿Puede ser el caballo símbolo de algo?
ResponderEliminarSí, queda algo pretencioso, he introducido algunos cambios. ¡Muchas gracias!
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