En un rincón desconocido
de los jardines del recuerdo
se ahoga el silencio tierno
de una recia caricia maternal
y toda la existencia de una infancia
venturosa se olvida en gris cemento
por culpa de vistosos oropeles
promesas de latón
que vio una noche con hambre de estrellas,
mas los revueltos años posteriores
descorren aquel tenue velo
de polvo derramado
y descubren viejas alhajas
y vibrantes palabras
y valerosas vidas
en un vuelo que viene
y viene.

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