Seguir

domingo, 17 de noviembre de 2024

RÍO*

 





Los árboles 
me desvelaron el secreto,

las nubes henchidas que contenían agua sublimada

como pechos de recién parida

me susurraron

que deseabas me pareciera a ti.

 

Ningún amante pidió tanto, ser afín,

ser otro yo, ser otro tú.

Es locura que intente conformarme a ti.

 

¿Cómo puede la tierra de la senda

ser espacio de ojiva, vano de tu casa

y la acequia ser torrentera?

No se puede meter la luz de los astros

en un oscuro cajón.

 

Diste mandato al caudaloso río

de correr aguas arriba y bautizarme

como a las piedras

de su largo cauce umbrío.

 

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario