En la suma de los días contrarios
que la vida ofrece a un hombre
acaso hay uno
en que el destino pasa a nuestro lado
y el azar nos trae una luz deslumbrante
de brillo ignoto.
No has de dudar. Ten el coraje,
si llegara el momento,
de abandonar las cosas con que siempre
te engaña la costumbre, y salta rápido
a ese carro de fuego.
Poco dura el fulgor.
Mas, si dentro de ti,
oyes que es ilusoria, vana,
una fascinación que no forma parte de tu nombre
ni de tu hacienda, déjate caer, vuelve a la tierra,
pon los pies en el suelo
y sigue tu camino.

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